Durante
el embarazo el aspecto de la alimentación va a cobrar vital importancia.
Ya no sólo se trata de ti y de lo que tú te llevas a la
boca, sino que cada bocado que tomes va a contar para el estado de salud
tuyo y de tu bebé.
Tal
vez nunca antes te habías cuestionado sobre tus hábitos
alimenticios y los de tu familia, este es un excelente momento para
hacerlo, te recomendamos que también visites nuestra sección:
Una alimentación
nutritiva para toda la familia.
Está
demostrado que en esta etapa la alimentación se relaciona con
aspectos tales como:
- La salud en general
del bebé al nacer y su desarrollo cerebral y de médula
espinal.
- El crecimiento
del niño.
- El desarrollo
del embarazo y del parto. Con la alimentación puedes reducir
el riesgo de complicaciones como anemia y la preeclampsia, ayudar
a disminuir molestias de calambres, fatiga, estreñimiento y
mareos.
- Favorecer el
parto y la recuperación posterior.
¿Comer
por dos?
Para tener una alimentación
adecuada durante el embarazo es necesario empezar por romper con el
mito de: "comer por dos" entendiéndose como "comer
el doble". Duplicar la cantidad del alimento no significa asegurar
la buena nutrición. Podemos comer el doble de alimentos poco
nutritivos y únicamente aumentar la ingesta innecesaria de calorías
sin obtener los beneficios esperados.
Hay que comer por
dos en el sentido en el que la mujer embarazada no sólo puede
pensar en lo que se le antoje o guste, es importante pensar que lleva
en sí un ser en desarrollo que también va a alimentarse
de cada bocado que ella ingiera, por lo que hay que comer de forma inteligente
y no impulsiva.
En el aspecto de
las calorías, con un aumento promedio de 300 calorías
extra en la dieta diaria (de un 10% a un 15% extra) es suficiente para
la salud de ambos. Esto dependerá de la situación específica
de cada mujer.
No te recomendamos
que te obsesiones contando de calorías, es mejor que sigas las
pautas que aquí te damos y tu propia evolución en el aumento
de peso te irá diciendo si estás consumiendo lo que debes.